Procesamiento de aloe en la oscuridad: ¿engaño o verdad?

Lavorare l’aloe al buio; bufala o verità?

El aloe vera debe procesarse en la oscuridad: ¿engaño o verdad?

Cualquiera que sea un apasionado del aloe habrá oído o leído al menos una vez que las hojas deben procesarse y consumirse en la oscuridad.
Queremos abordar este tema, que muchas veces es motivo de malentendidos y discusiones entre quienes lo preparan en casa.

Con frecuencia recibimos llamadas telefónicas diciéndonos que durante la fase de preparación, procesan el Aloe bajando las persianas y utilizando únicamente una vela, o que lo llevan en una habitación completamente oscura.

En estos casos el término “oscuridad” se toma demasiado literalmente.

En primer lugar, ¿por qué debes preparar o tomar Aloe en la oscuridad?

Dentro de la hoja de Aloe hay principios activos fotosensibles, lo que significa que estas sustancias tienden a disolverse si inciden directamente sobre ellas la luz solar o artificial, reduciendo su eficacia.

La oxidación de estos principios activos fotosensibles también depende de una exposición más o menos prolongada a la luz directa.
Entonces ¿qué significa todo esto?

Que puedes preparar Aloe cuando no haya exposición directa a la luz solar o artificial.
Puedes hacer esto fácilmente durante el día con poca luz sin tener que bajar las persianas o cerrar las ventanas en la oscuridad.
Para almacenarlo, utilice un recipiente de color ámbar o un frasco de vidrio cubierto con papel plateado.

¿Y contratarlo?
Se aplica la misma regla explicada para la preparación, por lo que no es necesario cerrar ventanas, bajar persianas ni nada más.
Es importante no dejar el envase abierto y fuera del frigorífico durante mucho tiempo, de lo contrario la preparación comenzará a oxidarse.

Consejo: Vigila siempre el color de la preparación. Cuando notes los primeros cambios, significa que ha comenzado el proceso de oxidación y, por lo tanto, los ingredientes activos se están deteriorando. En este punto, quizás quieras preparar otra preparación.

Para obtener más consejos sobre cómo preparar el jarabe, recurrimos a una "fuente oficial", el padre Romano Zago. Aprovechamos su presencia en Italia para preguntarle si conocía otros secretos para prepararlo y almacenarlo de forma óptima, pero nos confirmó que, más allá de las reglas que acaba de leer, no hay más sugerencias que añadir.

¡Por tu bienestar!